viernes, 8 de octubre de 2010

Superación

Honestamente, no sé cómo aguanté tantos días.
Mi piel reseca y quebrada de a poco se fue desprendiendo. Quedé en la nada, sin nada, sin nadie. Sola. Me quedé sola. Quise escapar y cada vez me encerré más. Se oía a la tierra temblar, y el odio flotaba en esa atmósfera densa y gris que rozaba mi sensible piel. Inestable.
La luz no tardó en volver, logrando encandilarme como nunca antes lo había hecho. Vi sombras, bruma, y nada más. Nada más. No estabas ahí.
De repente, sentí alivio.

sábado, 2 de octubre de 2010

Memoria

Ayer te busqué, y no te encontré. ¿Qué te está pasando?
Llegó la monotonía gris (me aburre), aunque se mezcle y de vez en cuando algo de luz haya. Ésto perdió su sentido, debería dejar de perderme yo.
Desearía volver a respirar.

domingo, 5 de septiembre de 2010

¿No te parece?

Ahogarse en monóxido, sentir el veneno traspasando cada conducto. Una ciudad de dolores densamente poblada, aunque allí el silencio se había tornado costumbre. Las alimañas que vivían en el televisor desaparecieron dejando una estela gris. De los cables saltaron chispas, se quemaron hasta soltarse y colgar. Los vidrios rotos punzantes actúan como aumento en el reflejo en el agua de lluvia. Los murmullos aparecieron: Voces que podrían ser mías, pero no, por primera vez son tuyas tuyas y de tus otros yo. El oscurecimiento prematuro de aquel cielo que antes nos cubría de blanco esperó a las casualidades aleatorias.
Deberíamos irnos a vivir a otra galaxia.