domingo, 31 de octubre de 2010

Café con leche hirviendo.

Me di cuenta que algo no estaba bien cuando ya no pude servirme la cantidad justa de capuccino instantáneo en mi taza de Paris. Antes, ponía la cuchara en el borde, y siempre flotaba. Se terminó, algunas veces es demasiado débil. Otras, demasiado fuerte.

martes, 26 de octubre de 2010

sopa de letras

polvo en mis ojos en los míos en los tuyos en los de todos el gusto metálico se tornó eterno ya no bastaba con un sorbo de agua quiero irme grité no encontré salida vos tampoco otra vez juntos quiero irme basta una flor roja qué lindo dormí dale acostate soñaste con nosotros lo sé yo también te dolía te besé no te curaste aullaste en la noche me asusté me perdí te perdí me perdiste hola te volví a encontrar querés dar una vuelta más combustión interna

miércoles, 20 de octubre de 2010

Watching the wheels

Me gusta que te hagas la cabeza. Me gusta estar bien, y más me gusta la idea de que me veas bien y eso te de ganas.
¿Ganas? ¿Ganas de qué? Graciosa.
Sí. Sí. Sí. Yo sé que das vueltas, te retorcés. Tiritás debido a los escalofríos que recorren tu cuerpo por el simple hecho de pensar en mí. Pensar en que me tuviste, y después me tiraste. Ahora te arrepentís. Me encanta.
¿Pensar en mí? Sos genial, la verdad que te felicito... ingenua.
Me encanta.


viernes, 8 de octubre de 2010

Superación

Honestamente, no sé cómo aguanté tantos días.
Mi piel reseca y quebrada de a poco se fue desprendiendo. Quedé en la nada, sin nada, sin nadie. Sola. Me quedé sola. Quise escapar y cada vez me encerré más. Se oía a la tierra temblar, y el odio flotaba en esa atmósfera densa y gris que rozaba mi sensible piel. Inestable.
La luz no tardó en volver, logrando encandilarme como nunca antes lo había hecho. Vi sombras, bruma, y nada más. Nada más. No estabas ahí.
De repente, sentí alivio.

sábado, 2 de octubre de 2010

Memoria

Ayer te busqué, y no te encontré. ¿Qué te está pasando?
Llegó la monotonía gris (me aburre), aunque se mezcle y de vez en cuando algo de luz haya. Ésto perdió su sentido, debería dejar de perderme yo.
Desearía volver a respirar.