miércoles, 14 de abril de 2010

Fake tales of a broken mind

Quise dormir en la ciudad que nunca muere, esa que todos conocemos, pero nunca recordamos. Y es así, sigo sin recordarla. Lo único que logró esta lluvia fue traer la insaciable humedad, pero dejó atrás los llantos.
Vas a tener que calmar tu sed de otro lado, porque acá cerramos la canilla.

3 comentarios:

Melisa dijo...

Qué rabia que me da estar todo el día MIÉRCOLES maquinándome que es JUEVES. No, loca, faltan dos días. No te emociones.

Cami dijo...

me gusta.

Carolina dijo...

la lluvia lava, renueva.
despues de la lluvia sale el sol :)