Un cosquilleo.
Una caricia.
Un helado.
Un paseo.
Un susurro.
Un te quiero.
Son sensaciones vividas (imágenes del pasado); pero, aún así, parecen nuevas.
Por momentos siento que corro, aunque sé que así voy a resbalar; por momentos, me arrastro. Me pierdo, dejo de sentir, me duermo. Olvidé qué era lo que realmente buscaba. Me acordé que quería tener, por primera vez, una historia feliz.