viernes, 7 de septiembre de 2012


No me gustan las memorias porque las lágrimas vuelven rápido, y una vez más rompo mi silencio, rompo mi promesa del día. Es una constante batalla.
Guerra. Guerra fría entre recordar y olvidar.

1 comentario:

Un punk ignorante dijo...

Como toda guerra fría se acaba con la caída de un muro, así que ya sabe que hacer con esa pared de su casa que no le gusta.